Según Renán Silva, el concepto de Feria del Libro en Colombia, nace gracias al programa de difusión del libro en los años 1930-1946, el cual buscaba, el contacto directo de los habitantes de las ciudades capitales de departamento y en otras de tamaño intermedio, con el libro, para romper así con el concepto de “pequeñas aldeas” o “cultura aldeana”1 (recordemos el modelo educativo implementado en el gobierno de López Pumarejo), representando asi una innovación en la forma de acceder a la cultura y la invitación a un nuevo comercio a través de la implantación de un nuevo mercado: el editorial, “dirigido a una urbe con una nueva clase social: la clase media, lo cual define nuevos roles de trabajo y medios de acceso al conocimiento”2, lo cual hace que se contribuya al desarrollo, reconocimiento y preservación de su identidad y fundamentación de sus raíces históricas a pesar de las dependencias económicas y funcionales de un espacio en movimiento. En términos de Castells “la construcción simbólica de los lugares, la preservación de los símbolos de reconocimiento, la expresión de la memoria colectiva en las prácticas de comunicación… son todos medios fundamentales a través de los cuales los lugares siguen posibilitando las comunidades…”
El incremento de ferias regionales del libro es un fenómeno que se viene presentando recientemente, y aun cuando el sentir de las regiones se siente amenazado por los factores que ha demandado una era globalizada y con un tratado de libre comercio casi aprobado. Esto hace que se preste atención en lo que tiene que ver con la promoción de lectura, la educación, la producción del libro y su difusión, aspectos fundamentales para el análisis del profesional de la información, la bibliotecología y la archivística
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Paralelamente se debe tener en cuenta que para el conocimiento y redefinición del concepto de feria regional a la luz de los cambios sociales, políticos y económicos, los cuales caracterizan la cultura, la educación y su acercamiento al libro, el análisis de las ciudades ha sido indispensable. Un caso cercano para nosotros es la ciudad de Bogotá, que además de ser nombrada por la UNESCO en el 2005 como Capital Mundial del Libro 2007, se ha caracterizado por la celebración de la Feria Internacional del Libro que en esta versión celebrará su 20ª edición teniendo a Chile como invitado de honor y rendirá un homenaje a Gabriel García Márquez, en los veinticinco años de su Premio Nobel: 19 de abril al 1 de mayo de 2007. (http://www.camlibro.com.co/eContent/home.asp)
Adela Díaz Acuña